Ir al contenido principal

Entradas

Gaby

  Quiero que sepas que no dejo de pensar en ti.   Quisiera decirte tantas cosas, pero muchas veces uno prefiere callar. No porque no me importe, no porque no me preocupe o no te quiera como te quiero; sino porque cuando alguien atraviesa algo tan difícil sentimos que cualquier palabra es insuficiente. Tenemos miedo de decir algo equivocado. O intentamos actuar como si todo fuera normal, porque quizá eso ayude a olvidarnos, aunque sea por un momento, de todo esto que estás viviendo.   Quería decirte que mi silencio no significa ausencia o desinterés. Que aunque no te haya deseado buenos días o buscado hacerte sonreír, estoy aquí. Me importas desde el día que te conocí, desde aquellos días en que aprendí a querer a mi primita la más chiquita y bonita de todas.   Quería que supieras que siempre he pensado en ti mucho más de lo que te imaginas. Que un día ese cariño se convirtió en admiración y respeto por una mujer que se sentía distinta a todas. Más dura, más con...

Mientras respire

               Es un día tranquilo. Un domingo más en el que no pasa nada. O eso me digo. Hay algo en la forma en que despierto que no se siente como empezar. No es lunes y hace mucho tiempo que no es sábado. Es esto. Siempre esto. La misma luz que baña la sala, el mismo silencio que les precede, las mismas ganas de hacer algo distinto que no pasará. Todo vuelve. Yo no. Mi esposa y mi hija siguen dormidas. Yo suelo despertar a las siete. A las ocho me urge ponerme en pie. Ahora estoy en mi lugar favorito. Le pedí permiso a mi esposa para instalarme en un rincón de la casa. Frente a la TV y los juegos de mi niña. Para tener un lugar propio donde estar cuando nada más sucede. Como ahora. Quisiera despertarlas. Invitarlas a salir. Ir a Altata. A Mazatlán. Pero sé que Carolina dirá que no. Me hizo prometer que el domingo no haríamos nada. Solo descansar. Lavar un poco. Quisiera que mi madre estuviera aquí. En la vida. En este plano. Ahora ...