Hubiese querido volver a mi blog antes. Cuando mis Chiefs lograron la hazaña contra los Bills. Sí, hazaña. Si ese juego hubiera sido en casa de los Bills, is Chiefs pierden y siento que no habría sido la batalla que fue en Arrowhead... pero luego hubiera tenido que venir a llorar por el colapso de Mahomes, el cual aún no puedo entender. Dicho esto:
Hoy es el día de los Bengals y los Rams. Y mientras la realidad es que el juego puede ser muy parejo, muy peleado, lo que debería ocurrir es que la defensiva de los Rams asfixie a Joe Burrow más allá de su límite. Y muy importante ese "más allá" porque si algo sabemos es que Joe tiene la capacidad de sobreponerse a una inmensa cantidad de Sacks, sin embargo, no a todas, no a tantas. Lo de los Titans fue un regalo de Tannehill. En la temporada regular, sin embargo, los Bengals perdieron cada vez que Burrow fue atrapado en cinco o más ocasiones. Espero que hoy lo atrapen "solo" tres o cuatro veces, pero eso sería suficiente. Espero una intercepción de Burrow, otra de Stafford, pero en general, una ofensiva más venenosa del lado de los Rams y por fin el tan esperado Super Bowl de Matthew Stafford y Sean McVay, quienes han demostrado un talento enorme a lo largo de sus carreras y solo necesitan coronarlo con un Super Bowl para subir al cosmos de la NFL.
Joe Burrow es un talento enorme que va a competir los próximos años contra Mahomes, Allen, Herbert, Lawrence (ojalá), Rodgers y demás quarterbacks elite de la mejor liga del mundo y va a conseguir uno o dos o tres Super Bowls en el futuro (si no es que hoy), pero no estaría mal, nada mal, que hoy le toque a los Rams.
Rams 27 - 16 Bengals.
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