Carolina:
Nunca fue acerca de los regalos, ni siquiera de los
besos y las caricias, ni mucho menos de estar en una relación. Verte era
suficiente, verte sonreír, sentirte cerca; buscar una nueva forma de amar, un
nuevo nombre para el amor, sin promesas, ni definiciones o destinos y solo compartir
el silencio, sentir nuestros ecos vibrar junto al otro. Una historia sin argumento
que pudiéramos idear juntos, a cualquier hora y en todo lugar.
Ni siquiera sé si se trataba de ti o de mí, pudieran
ser otros, en otra ciudad, en otra época y enamorarnos era solo el idioma común
que hablábamos, ese de nuestros abuelos y sus abuelos antes, que un día no
pudieron dejar de verse a través de algún concurrido salón de antaño,
improvisando un lenguaje propio que solo juntos habrían de usar.
Con todo mi amor.
Luis Alberto.
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